lunes, 16 de febrero de 2009

Duelo de críticas: Slumdog Millionare


Definitivamente Danny Boyle está muy pero que muy lejos de aquel niño terrible al que en los 90 adoramos gracias a Trainspotting, con cuyo monólogo inicial no puedo estar más de acuerdo, aunque no pretenda continuar los pasos heroinómanos de Mark Renton (Ewan McGregor).
Slumdog Millionare nos cuenta la historia de Jamal, un joven indio que gana el concurso Quién quiere ser millonario, también emitido en India por obra y gracia de las franquicias televisivas.
Jamal trabaja como ayudante en un call center y apenas ha tenido oportunidad de estudiar, con lo que al ganar el concurso comienzan a levantarse las sospechas de fraude.
A través de las diferentes preguntas del programa vamos conociendo la dura historia del joven, nacido en la más absoluta de las pobrezas y cuya existencia refleja la difícil realidad social de India. La occidentalización, la modernidad, el crecimiento económico y los rascacielos conviven con la pobreza, las mafias, la prostitución y la explotación infantil. Sin embargo, donde Mark Renton hubiera optado por viajes de ácido en alfombras caseras, el protagonista de esta historia consigue sobreponerse mostrando una valentía y bondad asombrosas. Podríamos decir de Jamal que lo esencial de la vida lo aprende en la calles, consiguiendo así demostrar una cultura mayor que médicos o abogados que pasan por el concurso sin obtener el éxito.
Supongo que por esta y otras razones la Academia de Hollywood se ha sentido encandilada y ha nominado a la película a 10 estatuillas. No obstante, no es ni mucho menos redonda, se muestra muy irregular en cuanto al ritmo narrativo y hacia el final flojea irremediablemente. Incluso la historia de amor entre los protagonistas deriva hacia el pasteleo, lo cual hace que la película pierda fuerza y coherencia con respecto a lo que habíamos visto. Sabemos que lo que se pretende es dejar un buen sabor de boca al espectador lanzando un mensaje de optimismo, pero tan optimista se muestra que parece una carta de amor dirigida directamente a los miembros de la Academia para recabar el voto.
En definitiva, una película digna y entretenida, pero que no creo que merezca estar entre las mejores de 2008.
Nota: 6,5
Otra opinión en el blog de Raúl.

3 comentarios:

Hernán dijo...

Muy de acuerdo. Ni excelente ni miserable, ni maravillosa ni terrible; sólo una peli más del montón, diría yo, entretenida y ligeramente mediocre.
¿Fue alguna vez Danny Boyle un niño terrible?

Saludos.

Anónimo dijo...

Bueno, parecía que Danny Boyle iba para niño terrible cuando Trainspotting, pero claro, se quedó en un intento.
Un saludo!

Unknown dijo...

Que miserables críticos...pensar que no sería una de las películas mas importantes del 2008 o que simplemente es "ligeramente mediocre" resalta la falta de finura y técnica de muchos que se hacen llamar críticos de cine...
esta película pasará a la historia como una de las mejores del cine contemporáneo, y bien merecido que tiene esos 8 oscares, creo que hasta se quedaron cortos.

 
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