miércoles, 18 de marzo de 2009

Niños y linces

30.000 carteles, 1.300 vallas publicitarias y 8 millones de folletos. Desde luego las cifras de la última campaña de la Iglesia Católica son realmente importantes. Los curas deben tener un departamento de marketing bastante potente (me estoy planteando seriamente mandarles un curriculum).
Fuera de bromas diré que la campaña de la Iglesia en contra del aborto me parece realmente demagógica. No matemos al publicista pero sí es cierto que, en la búsqueda del impacto, se ha recurrido a un mensaje un tanto facilón y sesgado. ¿La vida de un animal está más protegida que la de un ser humano?, según la jerarquía católica sí. Entonces en caso de, pongamos, catástrofe nuclear, si cualquier gobierno se ve en la tesitura de tener que elegir entre la vida de millones de linces (o de cualquier otro animal) y la de millones de bebés (por muy monos que sean), por supuesto el sentido común y la lógica de esta sociedad demoniaca dictarían la elección de los primeros...
A nivel publicitario la campaña es llamativa pero no creo que vaya a conseguir el fin último, que es captar adeptos para la causa antiabortista. Este debate se caracteriza por discusiones bizantinas y posturas irreconciliables entre ambas partes que jamás convergerán.
A nivel social, la Iglesia cumple su papel defendiendo sus posturas pero me pregunto cuándo dejarán de ir en contra de la sociedad actual. Desde mi punto de vista el aborto no es algo a lo que se llegue por capricho sino una difícil decisión de personas de las que desconocemos las circunstancias personales que les llevan a necesitar recurrir a esta práctica. Por tanto es necesario que exista la libertad de elección, para que cada uno decida en conciencia.
Para la Iglesia es muy fácil demonizar, criticar, juzgar e ignorar las razones profundas de las mujeres. Pediría a la Iglesia que, antes de adoptar posturas dogmáticas y simplistas, miraran hacia la sociedad que les acoge y les ampara y se preocuparan realmente por los problemas que la acucian (que van mucho más allá de cuestiones de orden moral en las que cada uno posee libre albedrío).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Apreciada Dorothy:
En primer lugar, te recomiendo que busques el cartel completo, y lo veas completo, puesto que no sé por qué motivo lo que está trascendiendo es una parte. No creo que verlo completo vaya a cambiar mucho tu opinión, pero sí lo verás un pelín menos manipulado.
En segundo lugar...claro que la campaña es exagerada. Todas las campañas de publicidad lo son; así que llevar las cosas a los extremos es el modo en que se consigue (a veces) que alguien se fije en un asunto, y reflexione sobre ello.
Creo que estamos de acuerdo en que la Iglesia (Conferencia Episcopal en este caso) puede opinar tanto como quiera.
Efectivamente, dudo que nadie aborte porque sí. Y a la Iglesia le da igual si aborta porque sí o porque no. Pero a mi, y como a mi a mucha gente más, sí que nos importa. Y comprendo lo dolorosa y difícil que ha de ser tomar esa decisión, cuando los médicos dicen que la criatura no llegará a nacer y si lo hace no sobrevivirá. Comprendo los casos en los que el origen es una violación. Y comprendo que si la madre ha de elegir entre su vida y la de su hijo no nato... Todo eso lo entiendo, lo comprendo, lo asumo.
Sin embargo, ahora se trata de reformar esta ley y, durante un plazo inicial (14 semanas, hablan), no habrá que poner excusas. Todavía nadie me ha justificado por qué 14 semanas (o 20, piden otros, así que las causas científicas son dudosas). Lo que sí sé es que antes de esas catorce semanas ya es posible escuchar el corazón de ese ser vivo. Y hay algunos sectores que justifican eliminar los supuestos esgrimiendo el supuesto "no me viene bien ahora". A ver, a eso se le llama responsabilidad; y si has metido la pata y te has quedado embarazada... pues tendrás que apechugar con las consecuencias.
Disculpa, no quiero "ocuparte" el espacio. Quizás algún día de estos tenga ganas y energías para escribir en mi blog acerca del tema, largo y tendido, pero sentía la necesidad de hoy al menos dejar una nota discordante. :-)
Siempre es un placer, no obstante, leerte.

Anónimo dijo...

Planesyestrategias:

Siempre es un placer que te pases por aquí.
Es cierto que la campaña cumple su función de llamar la atención sobre un determinado mensaje. Sin embargo, si la Conferencia Episcopal, como cualquier otro anunciante, tenía como objetivo último el conseguir seguidores para la causa antiabortista ( esto es, hacer cambiar de opinión a cierto sector del público), no creo que lo logre porque las posiciones están demasiado enfrentadas y es difícil el trasvase de ideas.
Sobre el tema de la nueva ley que plantea el gobierno, me parece bien que se eliminen los supuestos ya que no creo que cumplan su función. Creo que lo que realmente cuenta es que la mujer que opta por el aborto es porque objetivamente no puede tener un bebé en ese momento por diversos motivos. No creo que haya que dar más explicaciones.
De todas formas creo que hay un debate más profundo: La falta de educación sexual. Considero que el aumento del índice de abortos es escandaloso. No me explico cómo es posible que existan tantos embarazos no deseados si vivimos en la era de la información y del fácil acceso a los métodos anticonceptivos (hoy en día los preservativos se venden en los supermercados y cualquiera los puede comprar). Creo que hay una falta de concienciación social sobre la necesidad de utilizar anticonceptivos como forma de evitar embarazos y ETS.
Me parece bien que el gobierno reforme la ley del aborto, pero también tendrá que invertir mucho esfuerzo en campañas de educación sexual porque el tema es relamente preocupante.
Un saludo!

Anónimo dijo...

Me interesaría leer tu opinión acerca de algo que he escrito en relación con este asunto. Un saludo.

http://planesyestrategias.wordpress.com/2009/03/30/propuesta-para-avances-en-materia-de-igualdad/

 
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