...y los de Ferrol todavía más.
Hoy toca un tema pelín oscuro: El suicidio. Eso que todo el mundo conoce pero de lo que nadie habla.
La verdad es que no me ha extrañado el resultado de ese estudio que afirma que en Galicia el nivel de suicidios es de los mayores de España. Aquí se lo achaca al clima. Semanas enteras de lluvia deprimen hasta al más optimista.
De mi época madrileña aprendí que una de sus mejores cosas es su invierno. Frío y soleado. Prefiero ver la luz y sentir el frío intenso. Para los que venimos de la lluvia eterna es como una inyección de positivismo.
La verdad es que no puedo llegar a imaginar el nivel de desesperanza al que llega una persona para tomar una decisión tan terrible como el suicidio.
Lo de la particularidad de Ferrol tampoco me extraña porque esta ciudad lleva en crisis desde tiempos inmemoriales. Aquí todos sabemos de alguien que intentó y/o logró lo que buscaba. Jamás olvidaré a aquella vecina nuestra que a los 27 años decidió terminar con todo porque su marido la había dejado. Me pareció espeluznante entonces y ahora.
De todas formas no me gustan los topicazos como que los gallegos son depresivos o los andaluces juerga continua. Los datos llaman mucho la atención pero no (nos) reflejan a la mayoría.




